Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.
Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.
Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.
Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.
«¡Oh!», dijo el borrico,
«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!».
«¡qué bien sé tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!».
Sin reglas del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.
A veces la emoción al realizar ciertas actividades en nuestra vida diaria sin conocerla, nos puede cegar por no saber lo que en realidad ha pasado. Vivir sin reglas ó sin el conocimiento necesario para comprender por que suceden las cosas, nos puede llevar a vivir en la ignorancia.borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.
de Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo
Poeta, fabulista y dramaturgo español, nacido en Puerto de la Cruz de la Oratava (Tenerife) en 1750, y fallecido en Madrid en 1791.
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